La educación del ciudadano

Para ser ciudadano se requiere educación. Esa verdad fue la que sostuvo el esfuerzo de educación pública que los EEUU emergentes pusieron en marcha para dotar de instrucción mínima a los ciudadanos. Esa fue la misión de las escuelas públicas que se establecieron en los poblados de lejano oeste. La lectura en el idioma que servía de engrudo cultural, v.gr., el inglés, fue pieza fundamental en la formación de la nación. Una nación que se había empeñado en un experimento sin precedentes, v.gr., el gobierno del pueblo por y para el pueblo. Es decir, el experimento democrático.

Hoy día nuestro aparato “educador” es incapaz de impartir la mínima instrucción. Ni se diga que tiene capacidad para impartir educación. El sistema es un fracaso total. Si fuese forzado a señalar un causante principal de este fracaso social, no podría evitar ser contundente: los sindicatos de maestros.

El fenómeno que ha insertado a los sindicatos en el sector público es responsable de un gran daño. Un daño que ha contribuido de múltiples formas a
la erosión del capital social.

Trataré de continuar esta linea de pensamiento en notas subsiguientes.

About Elías Gutiérrez

Profesor de la Escuela Graduada de Planificación de la Universidad de Puerto Rico desde 1966. Nació el 3 de julio de 1942 en la ciudad de Nueva York. En 1945 se traslado a Puerto Rico. En 1964 y 1965, respectivamente, obtuvo grados de Bachillerato y Maestría en Economía de la Universidad de Puerto Rico. En 1966, cursó estudios postgraduados en Planificación Económica en el Instituto de Estudios Sociales de La Haya, Holanda. Más tarde, en 1969 y 1973, respectivamente, obtuvo grados de Maestría y Doctorado en Economía y en Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Cornell.
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