Insisto en la confusión

Siento tener que insistir. Seguimos confundidos. Los titulares colocan la carreta delante de los bueyes. Las explicaciones resultan ser perogrulladas. Es decir, sin que se tome como un desprecio, son verdades evidentes que no abonan nada a entender la situación, todo lo contrario.

Se evade a toda costa es decir lo resulta doloroso. Y lo doloroso es que el descalabro de nuestra economía es producto, en buena medida, de la intervención de los partidos políticos en la economía y en todo lo demás. Los partidos han secuestrado al gobierno y sus recursos.

En un tiempo pretérito la intervención del gobierno estuvo más que justificada. Fue esencial. Es más, hace unas décadas se podía justificar el gasto público como estimulante para arrancar una economía en recesión. Hoy día las condiciones son radicalmente distintas. Pero se continúa invocando los remedios que fueron útiles en otra época.

Cuando se clama por aumentar los ingresos del Estado lo que se está diciendo, en realidad, es que se desea mantener el nivel de gastos. Así nos meteremos más dentro del hoyo. Los puestos de trabajo que requiere esta economía sólo podrán materializarse mediante la inversión de capital privado. Es decir, de ahorros. Mientras el gobierno pretenda controlar las decisiones de los que arriesgan su capital, estos percibirán un mayor riesgo en los proyectos de Puerto Rico. Los evadirán y estarán dispuestos a acometerlos sólo si los rendimientos esperados así lo justifican. Por otro lado los demagogos llaman a tomar las armas contra los bonistas. Es decir, contra los que arriesgan su capital prestándolo al gobierno de Puerto Rico.

Hemos convertido en el “enemigo” al factor de producción que tiene la llave que nos puede sacar de esta jaula. Los partidos han convertido al gobierno en el guardián de la jaula. El sacrificio es inevitable si pretendemos cosechar los frutos. El camino es la producción. La dependencia nos asfixiará.

About Elías Gutiérrez

Profesor de la Escuela Graduada de Planificación de la Universidad de Puerto Rico desde 1966. Nació el 3 de julio de 1942 en la ciudad de Nueva York. En 1945 se traslado a Puerto Rico. En 1964 y 1965, respectivamente, obtuvo grados de Bachillerato y Maestría en Economía de la Universidad de Puerto Rico. En 1966, cursó estudios postgraduados en Planificación Económica en el Instituto de Estudios Sociales de La Haya, Holanda. Más tarde, en 1969 y 1973, respectivamente, obtuvo grados de Maestría y Doctorado en Economía y en Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Cornell.
This entry was posted in Economic Policy, Economics and tagged , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply