Multiplicando

Multiplicando es el gerundio del verbo multiplicar. A los políticos les fascina el multiplicador Keynesiano. Ese que logra el milagro de los panes y los peces. El gobierno invierte 100, el multiplicador opera y la economía genera 500! ¡Milagro poderoso de la corriente circular del ingreso y el empleo!

Durante la debacle financiera que en el 2008 provocó la gran recesión en los EEUU, se aprobó un programa de inversión financiada por el gobierno federal con el fin de estimular la demanda agregada. Los fondos ARRA (por sus siglas in inglés), una vez invertidos, serían expandidos por el multiplicador y la macroeconomía recibiría un shock positivo. Así como se arranca el motor de un automóvil al que se le agota la batería, el shock provocaría que otros eventos positivos tomaran fuerza. La economía saldría de la recesión.

Pues no funcionó como se vendió. La economía no respondió al estímulo creciendo. En buena medida, porque el monto de las inversiones fue muy pequeño y descoordinado. Simplemente se aceleraron proyectos que estaban listos para dar comienzo a su fase de construcción. Clásico ejemplo de la improvisación política.

En Puerto Rico, no obstante, la inversión de los fondos ARRA sobrepasó los $6,500 millones. Esa considerable inversión de capital público logró mantener la crisis a los niveles que ustedes conocen. Sin ellos la debacle hubiera cundido. Todos aplaudían el estímulo. Los colegas economístas debatía en los medios en cuanto a si el valor del multiplicador apropiado era 2.5, 5.0 ó 4.6.

Los fondos ARRA se agotaron. No hay de dónde financiar más estímulo de inversión pública. Lo que se debate hoy, si hoy 31 de diciembre de 2012, en Washington, D.C., entre los líderes de las distintas facciones del Congreso de los EEUU y el Presidente, es por cuanto se permitirá que se reduzca el gasto público y se aumenten los impuestos. En otras palabras, lo que se discute hoy es el tamaño de un estímulo negativo. Un anti-estímulo que, si queremos ser consistentes, también estará acompañado de un multiplicador. Un multiplicador también negativo.

La descomunal deuda que ha acumulado el gobierno federal, por la irresponsabilidad de sus gobernantes, sobrepasa los $16.3 billones (“trillions” en inglés). Una cifra incomprensible para los seres humanos. Los EEUU han logrado tal prodigio porque su banco central (La Reserva Federal) imprime dólares. Lo dólares son aun considerados como la divisa menos riesgosa del mundo. Por eso China, Corea del Sur y el resto del mundo han estado dispuestos a prestar sus ahorros para que los EEUU financien la deuda de su gobierno. Lo hacen comprando dólares.

A lo que voy. Si no contaremos, de mañana en adelante, con los $6,5 millardos (“billions” en inglés de fondos ARRA), sino que tendremos que apurar lo que nos toque de un recorte proporcional en el presupuesto federal, al darse el topetazo que se negocia en estos precisos instantes, ¿no será lógico esperar un milagroso efecto multiplicador negativos? ¡Pues, claro que sí, hombre!

Entonces, porqué los burócratas, economistas y consultores continúan jugando con palabras diciendo que la economía de Puerto Rico tendrá un “crecimiento” de cero por ciento el año entrante? ¿De dónde tela, si no hay araña?

–Dos y dos son cuatro
–cuatro y dos son seis,
–seis y dos son ocho
–y ocho dieciséis.
–y ocho veinticuatro
–y ocho treinta y dos…
–Brinca la tablita,
–bríncala otra vez,
–bríncala tu ahora que yo me cansé.

About Elías Gutiérrez

Profesor de la Escuela Graduada de Planificación de la Universidad de Puerto Rico desde 1966. Nació el 3 de julio de 1942 en la ciudad de Nueva York. En 1945 se traslado a Puerto Rico. En 1964 y 1965, respectivamente, obtuvo grados de Bachillerato y Maestría en Economía de la Universidad de Puerto Rico. En 1966, cursó estudios postgraduados en Planificación Económica en el Instituto de Estudios Sociales de La Haya, Holanda. Más tarde, en 1969 y 1973, respectivamente, obtuvo grados de Maestría y Doctorado en Economía y en Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Cornell.
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