La Fórmula no es el Problema

Otra vez nos confundimos. La fórmula que utiliza la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) para computar el monto periódico que corresponde cobrar a sus clientes no es el origen del problema. La AEE está obligada por ley y por convenio con los tenedores de su deuda de largo plazo (bonistas) a establecer una tarifa que cubra sus costos. Todos sus costos, especialmente el costo de su financiación. Éste tendrá prioridad.

Para propósitos de calcular consistentemente la cantidad a facturar a cada cliente, la AEE recurre a un algoritmo (secuencia de operaciones matemáticas) que produce el resultado necesario. Ese algoritmo de cálculo es la detestada fórmula que ajusta la tarifa para incorporar otros costos. El principal se deriva de lo que le cuesta el combustible a la AEE. Otros “costos” incluyen la pérdida de energía producida y un “pago en lugar de impuestos” que la corporación pública hace, obligada por ley, a los gobiernos municipales.

La energía que produce, distribuye y vende la AEE tiene un precio que refleja los costos de la corporación. El precio se denomina tarifa. No obstante, la intervención de los partidos políticos en la administración de éste monopolio del Estado ha impedido que la tarifa (el precio) de la energía electríca vendida por la AEE se ajuste a las condiciones de mercado. Los partidos políticos han penetrado la gerencia de la AEE y han distorsionado el proceso que determina el precio de venta de la energía eléctrica. La tarifa se ha mantenido constante por décadas. Para compensar el hecho de que los costos no se han mantenido fijos, sino que se han elevado y reflejan, además, el precio fluctuante del combustible, la AEE ajusta la tarifa (“básica”) con un complemento. Ese complemento es el que se calcula con la fórmula de ajuste de combustible.

La AEE de Puerto Rico es una corporación pública que ha de comportarse, por mandato de su ley habilitadora, como una entidad autónoma y rentable, gobernada por su Junta de Directores, con independencia del gobernador y la legislatura. Partiendo de ese supuesto la AEE y exenta del pago de impuestos, se le hace responsable de realizar pagos en lugar de impuestos. La AEE fue una entidad de negocios rentable por varias décadas. Por lo tanto, los pagos en lugar de impuestos no constituyeron un problema insuperable.

Con el tiempo, la operación de la AEE se ha transformando. Hoy la AEE está al borde de la insolvencia. La deuda acumulada es insostenible, dados los ingresos netos de sus operaciones. El coste de combustible ha adquirido una proporción descomunal comparado con la tarifa básica.

La AEE asumió hace muchos años una estrategia de precios. Decidió guiarse por el costo promedio del KVH, en vez de utilizar el coste marginal. En otras palabras, la AEE utiliza el coste total dividido por el total de kilovatios-hora producidos en vez de utilizar el coste que requiere producir un kilovatio-hora adicional. Lo hace así porque el coste promedio es mayor que el coste marginal. Ambos costes dependen de la escala de producción de la AEE. Por ello la gerencia de la AEE busca que la demanda por electricidad sea cada vez mayor. No importa que ello sea ineficiente y perjudicial para la economía de Puerto Rico. Lo único que importa es que esa estrategia de precios genera más ingreso bruto para la corporación.

La estrategia de precios, establecidos a base del coste promedio, va acompañada de una estrategia de producción. Dado que los costes promedio dependen de la escala, la AEE busca aumentar su escala de producción continuamente. De ahí su tendencia a construir unidades generatrices grandes, de ahí su hostilidad a la producción de energía por otros y por vía de insumos alternos, de ahí su renuencia a incentivar a los consumidores a que economicen electricidad. La estrategia de la AEE requiere la ineficiencia de la economía de Puerto Rico para elevar en todo lo posible sus ingresos por venta de energía.

La propuesta que se escucha con frecuencia en el sentido de que una entidad reguladora independiente a la AEE resolvería este problema no está sustentada por la historia de la reglamentación de utilidades públicas. De hecho, la historia prueba que las entidades reguladoras se tornan rápidamente en entidades controladas por la industria que pretenden reglamentar. En Puerto Rico tenemos varios ejemplos: la Comisión de Servicio Público (CSP) y la Puerto Rico Telephone Co.; la CSP y la industria del gas licuado; la CSP y la industria de transportación por camiones; la CSP y la industria de taximetros; la lista es larga.

No. El problema no surge del algoritmo que computa lo que se factura a los clientes. El problema surge porque la AEE es un monopolio estatal que tiene una estrategia de precios y escala de producción más apropiada a un territorio continental que a una pequeña isla antillana. Para colmar la copa, es necesario admitir que la AEE está controlada por dos fuerzas irresistibles en nuestro ambiente, v.gr., los sindicatos y los partidos políticos.

Aún cuando éste gobernador reclama que la Junta de Directores ha actuado siguiendo los intereses del partido anterior, tiene que admitir que fue el gobernador anterior el que ejerció presión sobre la AEE para que el precio de venta se redujera antes de noviembre de 2012. De hecho, el Director Ejecutivo de la AEE anterior a José Colón fue despedido porque no logró ejecutar tal directriz. La presión vino directamente de La Fortaleza.

Hoy la diferencia es que hay un nuevo gobernador.

About Elías Gutiérrez

Profesor de la Escuela Graduada de Planificación de la Universidad de Puerto Rico desde 1966. Nació el 3 de julio de 1942 en la ciudad de Nueva York. En 1945 se traslado a Puerto Rico. En 1964 y 1965, respectivamente, obtuvo grados de Bachillerato y Maestría en Economía de la Universidad de Puerto Rico. En 1966, cursó estudios postgraduados en Planificación Económica en el Instituto de Estudios Sociales de La Haya, Holanda. Más tarde, en 1969 y 1973, respectivamente, obtuvo grados de Maestría y Doctorado en Economía y en Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Cornell.
This entry was posted in Economics, Government, Uncategorized and tagged . Bookmark the permalink.

3 Responses to La Fórmula no es el Problema

  1. Pedro Perez says:

    Dr. Guitierrez,

    I like your analysis, but I am not sure how to solve the problem you describe. Do we sell la AEE? If so, to whom? To a puertorican entity? Who has the capital? I have mentioned before, there is almost no capital formation in Puerto Rico. Only foreigners can put a deal this large together. Sadly, this will limit the potential for growth for the rest of the economy, due to high electicity prices. Don’t get me wrong, higher pricest will have to happen regardless who owns the AEE, for a while. There is plenty of debt and investment that has to occur in the short/medium/long term before prices can come down.

    Nevertheless, only through relentless investment in cheaper energy can the economy enjoy the benefits of cheaper power. Manufacturing, server hosting, internet companies, large call centers, etc all depends on high amounts of cheap energy. Without it, what are we left with as drivers for the economy? Agricultura? Por favor.

    It is not entirely clear to me how to fix this problem, specially with the current actors at play.

    Time will tell,

    Pedro Perez

  2. Wally Cruz says:

    No hay que privatization la AEE, cualquier tipo de competencia ajustaría la situación. El problema de esa solución consiste que el activo AEE terminaría valiendo poco o nada.

    Cual es el estado de “wheeling”?

  3. Pedro Perez says:

    Hello Wally,

    In general, I agree that competition would go a long way to fix the situation. But remember, even within “competitive” markets, you can have cartels, so the terms of the competition are relevant and the details even more so. Nevertheless, in general, I agree.

    As to what the value of the AEE would be after competition comes into play, it is entirely dependant on profits and losses. If they provide a good product at an acceptable price and good customer service, then they should be able to compete on the market. At that point, customers would vote with their wallets and the true price of the AEE would be calculated in its stock price.

    Que tu quieres decir con esto: “Cual es el estado de “wheeling”??

    Thanks,

    Pedro Perez

Leave a Reply