Pesimismo

El pesimismo es una tendencia a ver las cosas en su aspecto más desfavorable y negativo. El Nuevo Día de hoy domingo 7 de abril informa los resultados de una encuesta en la que auscultan el sentir de la población de Puerto Rico, particularmente en lo que se refiere a la percepción de la condición económica y al estado financiero particular de las personas.

La encuesta encuentra a una población “agobiada por el pesimismo”. Yo interpreto los resultados de la encuesta de manera un tanto distinta.

El pesimista entiende que la situación que vive es la peor de todas y que en el futuro no hay nada que pueda hacer para que esa condición malsana mejore. Por el contrario, empeorará. Pero eso no es lo que parece descubrir la encuesta de El Nuevo Día.

Yo interpreto los resultados como la reacción de una población que está frustrada ante la evidencia de que la situación económica general y financiera personal está peor de lo que anticipaba. Una población que se siente frustrada porque los instrumentos políticos que pensaba eran suficientes para retornar a tiempos mejores no han funcionado como esperaba. Una población que siente ahora temor por lo que pueda encontrar en el futuro.

Eso es muy distinto al pesimismo. Es más bien un choque contra el muro de la realidad que obliga a tomar la decisión de aceptar la realidad o continuar en un optimismo tonto que ha contribuido a que esta sociedad viva una fantasía. No es pesimismo lo que percibo. No, es frustración, temor y rabia porque el sistema político ha fracasado en su promesa de retar las más elementales leyes de la física.

El gobierno de Puerto Rico estableció un sistema de pensiones para los empleados públicos siguiendo un esquema parecido al del juego ilegal conocido por el nombre de “pirámide”. En ese juego, una vez se reduce el número de nuevos jugadores, la pirámide se rompe y los que han jugado hasta ese momento pierden su aportación. Es un juego que promete hacer un milagro. Es decir, que se saca más de lo que entró. Eso es, a la larga, imposible.

Lo mismo ha hecho el país con su economía. Hemos pretendido consumir más de lo que podemos adquirir con el ingreso que generamos. La diferencia, hasta ahora la han cubierto las transferencias federales y los préstamos. Eso es lo que significa un déficit de entre $3,000 y $2,200 millones anualmente en el fondo general del gobierno central. Simplemente es insostenible.

No es pesimismo, es que por fin, el país está despertando.

About Elías Gutiérrez

Profesor de la Escuela Graduada de Planificación de la Universidad de Puerto Rico desde 1966. Nació el 3 de julio de 1942 en la ciudad de Nueva York. En 1945 se traslado a Puerto Rico. En 1964 y 1965, respectivamente, obtuvo grados de Bachillerato y Maestría en Economía de la Universidad de Puerto Rico. En 1966, cursó estudios postgraduados en Planificación Económica en el Instituto de Estudios Sociales de La Haya, Holanda. Más tarde, en 1969 y 1973, respectivamente, obtuvo grados de Maestría y Doctorado en Economía y en Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Cornell.
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