Capital Social

IMG_0146-150x150[1]La constitución es una pieza clave del capital social. En la medida en que esta pieza se debilita, nuestra sociedad se torna hostil a la libertad y a la estructura de gobierno por el pueblo que supuestamente hemos establecido. La constitución es la ley que gobierna al gobierno. En esa Carta Magna establecimos los límites que le imponemos al gobierno y los derechos que nos reservamos los ciudadanos. La constitución es la base de los contratos y por lo tanto una pieza clave de nuestro sistema económico. Los límites establecidos por la constitución dotan de viabilidad la economía.

La Constitución nos ha servido bien. Hoy, el ataque ideológico y político la ha herido de gravedad. Es posible que la pieza de capital social que sostiene nuestra economía y que nos protege de los excesos del gobierno, no pueda sobrevivir el ataque. En la medida que el ataque continúa, el capital social deprecia y se debilita. En esa medida nos hacemos más pobres. Claro, si no defendemos nuestra riqueza institucional, nadie lo hará por nosotros. La defensa de la Constitución consistía en cumplir con lo que ella dispone. Esta administración optó por un discurso que la violaba. Quien no se respeta a sí mismo, mal puede reclamar respeto.

La postura asumida como política pública por el Presidente de los EEUU reduce la Constitución del “territorio” de Puerto Rico a una mera pieza de ley federal. El Presidente reniega la existencia de un pacto. No fuimos “Nosotros, el pueblo de Puerto Rico” los que dimos vida a nuestra Carta Magna. Se trata, ni más ni menos, de un mero acto del Congreso, v.gr., una ley federal. Por lo tanto, la Constitución podría estar sujeta a enmienda por vía de acción del Congreso. No se engañe nadie, lo que hace distinta en su naturaleza a nuestra Constitución es el entendido que impedía que pudiese ser enmendada unilateralmente. Esa noción ha sido destruída por el Procurador General de los EEUU por vía de intervención escrita y oral ante el Tribunal Supremo.

La humillación es tan grande que, por supuesto, habrá pronunciamientos muy eruditos y elaborados provenientes del ala conservadora del Partido Popular que discutirán ad nauseam el porqué el pronunciamiento del Procurador General no establece jurisprudencia. Pero ya no importa. Para los presidentes Bush, padre e hijo, así como para los presidentes Clinton y Obama, no hay dudas. No hay forma de ocultar la vergüenza. Nos tocaba a nosotros mismos respetar y defender la Constitución. Ahora, ya es tarde.

About Elías Gutiérrez

Profesor de la Escuela Graduada de Planificación de la Universidad de Puerto Rico desde 1966. Nació el 3 de julio de 1942 en la ciudad de Nueva York. En 1945 se traslado a Puerto Rico. En 1964 y 1965, respectivamente, obtuvo grados de Bachillerato y Maestría en Economía de la Universidad de Puerto Rico. En 1966, cursó estudios postgraduados en Planificación Económica en el Instituto de Estudios Sociales de La Haya, Holanda. Más tarde, en 1969 y 1973, respectivamente, obtuvo grados de Maestría y Doctorado en Economía y en Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Cornell.
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