No vivimos en el País de las Maravillas

La irresponsabilidad en el manejo de las finanzas públicas ha colocado en estado de insolvencia al gobierno del territorio. Puerto Rico ha perdido en el uso cotidiano hasta el título de “Estado Libre Asociado”. Ahora se le hace referencia meramente como “el territorio”.No vivimos en el País de las Maravillas.El Congreso ha decidido intervenir al gobierno de Puerto Rico. Lo ha hecho ante un reclamo del Presidente de los EEUU. El Presidente encargó al Secretario de la Tesorería a que gestionara personalmente la intervención del Congreso. 


La intervención del Congreso va dirigida fundamentalmente a viabilizar una reestructuración de la deuda pública amasada por el gobierno de Puerto Rico a través de los años. Para ello, el Congreso ha dotado a una junta de siete miembros nombrados por el Presidente con poderes amplísimos y extraordinarios. Ello alimenta las expectativas de aquellos que insistían en que se requería un poder libre de la influencia política interna para tomar decisiones necesarias pero rechazadas durante años por razones políticas.

Ahora bien, el Congreso ha actuado, pero se abstuvo de dotar al organismo que creó para realizar la intervención requerida, de los recursos mínimo-necesarios para intervenir exitosamente. La realidad política en los EEUU impidió que el Congreso destinara un centavo a lo que pudiera denominarse “un rescate” del gobierno del territorio. ¡Grave error!

La Junta (de control o supervisión, etc.) se confrontará más pronto que tarde con una realidad. La reestructuración de la deuda pública de Puerto Rico no podrá realizarse en un vacío. Su éxito requiere financiación de corto plazo que no está disponible en el mercado de capital para Puerto Rico. Más importante aún, será necesario reestructurar el gobierno del territorio y su economía. La economía de Puerto Rico se ha achicado durante la pasada década en un 15 por ciento. Por lo tanto, independientemente de la nueva estructura de términos de su deuda, la expansión de la plataforma de producción es indispensable para dotar de viabilidad cualquier esfuerzo de reestructuración.

 La Junta confrontará rápidamente dos requisitos ineludibles: 1) capital de corto plazo para sostener las operaciones básicas del gobierno; y 2) capital de largo plazo. Este último para financiar la inversión que permita dar impulso a la nueva estructura de producción y a la reconstrucción del acervo de capital dilapidado y obsoleto con que ahora cuentan los sectores público y privado de Puerto Rico. 

A grosso modo, estimo que la Junta encontrará necesario contar con $1,000 millones de capital de corto plazo para operaciones y $5,000 millones de capital de más largo plazo para financiar la reestructuración del sector público. Estimo que la economía de Puerto Rico requiere $10,000 millones de inversión bruta anual, sostenida durante unos doce años (3 cuatrienios), para despegar y soltar las cadenas que la mantienen estancada. Sólo con ese gran empuje dirigido principalmente hacia la producción (no al consumo) habrá esperanzas de éxito. 

Aún limitando el objetivo de reestructuración del sector público a una simple reducción en tamaño, será necesario contar con capital suficiente. Pensar que el proceso que confrontamos podrá realizarse sólo ordenando que ocurra, sería suponer que estamos viviendo en el país de las maravillas. Las leyes fundamentales de la física (y de la economía) establecen que es imposible esperar un “output” sin un “input”.

About Elías Gutiérrez

Profesor de la Escuela Graduada de Planificación de la Universidad de Puerto Rico desde 1966. Nació el 3 de julio de 1942 en la ciudad de Nueva York. En 1945 se traslado a Puerto Rico. En 1964 y 1965, respectivamente, obtuvo grados de Bachillerato y Maestría en Economía de la Universidad de Puerto Rico. En 1966, cursó estudios postgraduados en Planificación Económica en el Instituto de Estudios Sociales de La Haya, Holanda. Más tarde, en 1969 y 1973, respectivamente, obtuvo grados de Maestría y Doctorado en Economía y en Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Cornell.
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3 Responses to No vivimos en el País de las Maravillas

  1. Tito Stevens says:

    Dr. Gutiérrez, una pequeña corrección en su matemática. Doce años son tres cuatrienios, no cuatro.
    Pero eso no viene al caso. La razón principal de que no se va a dedicar ni un centavo de los miles de millones necesarios, como ud. bien dice, está en el problema politico de Estados Unidos. Para convencer a los Republicanos a apoyar la Junta y el proyecto que fue aprobado por ambas cámaras y firmado por el Presidente era necesario puntualizar que NO es un bailout. ¿Porque? Porque si se convertía en un bailout los representantes de Illinois, California, Michigan y varios otros estados exigirian que si se hacia eso por un territorio entonces habia que hacerlo por sus estados que estan en similares condiciones. En multiples ocasiones el Speaker Ryan enfatizó que no era un bailout y no se invertiría ni un centavo. Es mas, el costo de la Junta será pagado por Puerto Rico.
    Para mi, ahora es el momento para, como decimos aca en buen inglés, que el Sr. Richard Carrión “put your money where your mouth is”. El testificó ante el comité donde comenzó el proyecto de ley que creó la Junta que estaba aborchonado por la situación pero que la Junta era necesaria. Pues, como representante del banco mas grande de la isla, que ayudó a crear el monstruo de gobierno y se lucró de la destrucción del Banco Gubernamental de Fomento cuando se trasladaron todos los fondos que tenian a su banco, es el momento que el Banco Popular “step up to the plate” y sea el primero en impulsar la economía, prestando los fondos necesarios para incentivar y promover una nueva economia.
    El Banco Popular lleva mucho tiempo tragándose otros bancos locales y convirtiendose en casi un monopolo bancario y yo confío en que el Sr. Carrión, que casi fue electo presidente del Comité Olímpico Internacional, tiene la capacidad para ayudar a reinventar la isla. Es mas, yo lo propondría para ser miembro de la Junta y que comenzara su gesta dándole uso de una de sus facilidades físicas libre de costo a la Junta.

    • Emilio J. Arsuaga says:

      Mr. Stevens, tiene razon en lo q dice. El BPPR deberia hacer una aportacion sig nificativa a un “bailout” parcial junto c otros bancos e instituciones locales.
      El Dr. Gutierrez indica que podrian hacer falta $10B anuales por 10 años para ar rancar la economia. Me imagino q eso sera despues de buscar por lo menos $150B para liquidar bonos,deficits pre supuestarios, y poner al dia todos los sistemas de retiro y que nadie local de la politica vuelva a tocar dinero aqui.
      El problema grande aqui es la alta des confianza q hay ya sobre muchos lideres y politicos para manejar las finanzas del pais. Para la Junta hacer todo eso, sin di nero, y solo c lo de aqui habria que redu cir los gastos oper del gobierno a $5B y dejar $4B para acomodar $2B para deu da y $2B para inyectar en la economia y asuntos productivos motores para expor tacion y negocios.

      • Emilio J. Arsuaga says:

        Es casi obvio ya que PR no puede manejar 3.5M de habitantes c la deuda publica,el deficit presupues tario, y el desfase que hay con los fondos de retiro.
        Podria ser buen ejercicio determi nar cuanta poblacion de niños, en vejecientes,retirados, y productiva de trabajo y negocios se puede tener en la isla por 10 años para q la isla respire de servicios y exigencias hu manas y empezar de nuevo.
        No se puede tener 1.6M de perso nas dependiendo de comida,casa, y reforma de por vida sin integrar los a una vida productiva. Ese lujo no tiene cabida en este pais ya!
        Esta isla se tiene que levantar ope rando y corriendo y produciendo como un negocio c buenas ganan cias por un largo tiempo. No hay espacio para adultos jovenes ni adultos holgazanes malcriados y mantenidos por el gobierno con fondos federales ni de otra indole.

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