¿Gratis?

Por

Elías R. Gutiérrez, Ph.D.

Walter Ruíz, Ph.D.

El periodista Benjamín Torres Gotay, en su columna “Las Cosas por su Nombre” (página 14 de El Nuevo Día del 25 de septiembre) nos dice que: “el sol es gratis”. Difiero. Nada resulta ser gratis.

 

En La generación de energía eléctrica por vía de la transformación de luz solar no es gratis. Dada la tecnología disponible, se requieren, entre otros elementos componentes, sistemas que se ubican en paneles de celdas fotovoltaicas. Los paneles se organizan en “fincas” que ocupan espacio. Para generar fluido eléctrico significativo, es necesario agrupar paneles sobre grandes extensiones de espacio. 

La luz solar no está disponible veinticuatro horas por día. Almacenar energía eléctrica requiere sistemas de baterías si es que requiere suplido durante períodos sin luz solar. Estos sistemas son particularmente costosos. De ahí, la baja eficiencia de los sistemas de energía solar transformada en electricidad, los cuales en el mejor de los casos, se limitan efectivamente a periodos de entre cuatro a cinco horas por día. Por lo tanto, los sistemas solares requieren otros sistemas, no solares, que complementan la generación durante las horas sin luz. 

Producir las celdas fotovoltaicas requiere: fabricar y ensamblar los paneles y otros componentes; adquirir los espacios y conectar las fincas que suplirían la energía. Se requiere una infraestructura compatible con la generación fluctuante y se requiere gerencia. 

Finalmente, se requerirá financiamiento de la inversión necesaria. El rendimiento de la inversión y el coste de la financiación se reflejarán en el coste por kilovatio-hora asociado a las fuentes renovables. Por ejemplo, la contratación para el suplido de energía eólica, ronda los $0.15-$0.16-kwh. La energía fotovoltaica ronda unos $0.18-$0.19-kwh. Mediante contratación, es normal que estos costes unitarios se revisen periódicamente al alza. 

Para muestra con un botón basta. En el 2016 una inversión de $500 millones, realizada durante cinco años, en proyectos de energía renovable (eólica), produjo apenas 1.5% de la energía requerida en Puerto Rico. 

La generación de electricidad por fuente solar ha proliferado en otras regiones del mundo. Europa es un buen ejemplo regional y Alemania un gran ejemplo nacional. Ahora bien, la proliferación de la energía solar se explica, en buena medida, por el enorme nivel de subsidio provisto por el Estado. Sólo así cuadra la matemática de la viabilidad. 

No hay duda de que el coste unitario de la energía obtenida de celdas fotovoltáicas ha descendido y continúa reduciéndose. El resto de los otros componentes requeridos por los sistemas solares no refleja el mismo comportamiento.

Es cierto que la tecnología fotovoltaica avanza. No hay duda. Ahora bien, saltar de esa realidad factual a la conclusión de que, en estos momentos o en los próximos años, sería factible sustituir por luz solar como insumo un monto significativo de energía eléctrica hoy generada por combustibles, es falso. Ello sería posible sólo mediante años de presupuestos de capital dedicados al subsidio de la industria solar.

Desearía que el proceso de entrada de las fuentes de energía renovable fuese más rápido. Desearía que fuese posible una transición a fuentes limpias en pocos años. No obstante, las realidades de la tecnología y la economía nos envían un mensaje inequívoco: tomará tiempo en lograr la viabilidad económica de las fuentes renovables. Mientras tanto, se acaba el tiempo para dar fin a la dependencia en el petróleo para la generación de energía eléctrica (50%). La dependencia coloca la economía en riesgo de sufrir shocks por causas externas. Un aumento de $10/barril en el precio del petróleo se traduce en un aumento de $0.02/kwh en el precio de la electricidad. 

Por el momento, la apuesta tiene que ser al gas natural. El objetivo inmediato sería un precio promedio $0.15/kwh o menos. Alcanzar esa meta es indispensable para que Puerto Rico compita como ente productor en la economía del mundo. 

El objetivo se lograría con: la construcción del Aguirre Gasport; reemplazo de unidades obsoletas en Aguirre, Costa Sur, Palo Seco y San Juan; y la interconexión de todas las termoeléctricas con capacidad de transportar gas natural a estas centrales desde Eco Eléctrica y Aguirre.  

 

 

 

About Elías Gutiérrez

Profesor de la Escuela Graduada de Planificación de la Universidad de Puerto Rico desde 1966. Nació el 3 de julio de 1942 en la ciudad de Nueva York. En 1945 se traslado a Puerto Rico. En 1964 y 1965, respectivamente, obtuvo grados de Bachillerato y Maestría en Economía de la Universidad de Puerto Rico. En 1966, cursó estudios postgraduados en Planificación Económica en el Instituto de Estudios Sociales de La Haya, Holanda. Más tarde, en 1969 y 1973, respectivamente, obtuvo grados de Maestría y Doctorado en Economía y en Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Cornell.
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3 Responses to ¿Gratis?

  1. Tito Stevens says:

    Excelente explicación de porque no hay tal cosa como un free lunch.
    Y mientras pasa el tiempo, mas costará.
    Yo recuerdo a principios de los 60s, cuando empecé a trabajar en el San Juan Star, un artículo con unos bocetos de como generar electricidad moviendo agua de la profundidad del Atlántico hacia la superficie y luego hacia abajo a alta velocidad. ¿Ud. se acuerda de eso o sabe algo de eso, Profesor Gutiérrez?
    Me encantaría saber su punto de vista sobre eso.

  2. Alex Vallecillo says:

    El alto costo por kilovaltio y la inconsistencia y deterioro del sistema actual de produccion y distribucion de electricidad en P.R. y las ramificaciones economicas y ambientales que
    causan, es el obstaculo mas grande a la nueva inversion y el crecimiento de la economia.

  3. dgandiastj says:

    La generación de energía eléctrica es altamente subsidiada en Puerto Rico; la que tenemos actualmente con petróleo y carbón y la que estamos contemplando con gas natural. Que se desvíe parte de ese subsidio a la generación por aire y sol no está mal si tomamos en consideración los costos externos de la energía fósil que incluyen al cambio climático y efectos en la salud del país. Además, aunque la energía renovable no es gratis, no podemos asumir que el costo aumentará a través del tiempo. Históricamente ese costo está bajando por razones tecnológicas y esto tiende a compensar por aumentos en el costo de mano de obra.

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